Y sobre la mafia:
Ir a artículo.
De más reciente aparición es el bizarrísimo Be The Wumpus, donde interpretas el papel del Wumpus dispuesto a merendarte a tus cazadores. Pese a su simplicidad, supone sin duda la ruptura más radical con el interfaz del videojuego tradicional que se haya hecho hasta la fecha, poniendo a un lado a todos los videojuegos creados desde 1959 hasta la fecha, y a otro a Be The Wumpus. La captura de pantalla a la izquierda de estas líneas puede dar una pista: efectivamente, no tiene interfaz gráfica ni de texto, es más, se puede jugar perfectamente con el monitor apagado.
Recientemente ha salido a la luz el acuerdo que ultiman Redtel -asociación de operadores de
No queremos un Internet «ordenado», sino un Internet libre y democrático. Más información sobre la nueva Comisaria de Cinematografía e Información -juez y parte en el tema del libre intercambio de contenidos en Internet-, en la Asociación de Internautas donde se pide su recusación, Barrapunto donde se hacen eco de ello, el grupo de Facebook «Sinde, pírate», la declaración de intenciones en la SER, en Twitter, o su eufemismo «ordenar internet» recogido por Libertad Digital. [Continua...]
En España, al contrario que en otros países, especialmente los anglosajones, la cultura musical popular ha sido tradicionalmente deficiente. Intuyo que gran culpa la tuvo el aislacionismo franquista, que obligó a emplear sustitutos locales para las estrellas de la época. El caso es que por una cosa o por otra, engendros que serían rechazados en Europa por babosos, incluso hace medio siglo, en España gozan de una aceptación asombrosa, y lo que es aún más chocante, entre el público joven.
- Los gatos siempre caen sobre sus patas
- Las tostadas untadas de mantequilla siempre caen sobre el lado untado.
Por hipocresía llaman al negro, moreno; trato a la usura; a la putería, casa; al barbero, sastre de barbas y al mozo de mulas, gentilhombre del camino.
Francisco de Quevedo
Recomiendo a todos la lectura del texto que enlazo, Género y arrobas, una explicación sobre la marca de género, el genero neutro inclusivo y, en definitiva, porque es completamente incorrecta la gilipollez del "todos y todas" o el aún peor "tod@s", más allá de que su uso en el politiqués y en el buenrrollista es generalizado, lo que ya debería disparar todas las alarmas del hispanohablante avezado. También quiero recomendar la lectura de 1984, de G. Orwell, más de actualidad que nunca. Un libro que hace ya unos años abandonó el género de la ciencia-ficción para encuadrarse dentro del de la novela realista. Incluso aquí en España contamos con el "Ministerio de la Igualdad" de las "miembras", cuyo mismo nombre destila ya un tufillo indudable a Neolengua. Por supuesto que aún no hemos llegado a los atropellos que se cometen en EEUU donde se ha llegado a cambiar el nombre a Diez negritos, de Agatha Christie o mutilar (o incluso proscribir) Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain (no estoy de coña). El que los hechos ya hayan sucedido y que los libros ya estén escritos y sus autores muertos y bien enterrados no parece arredrarlos a la hora de reescribirlos a su gusto, de reescribir la historia para que se adapte a sus dogmas. 1984 de nuevo.
Abundando en las tropelías que se cometen en los EEUU, considero muy ilustrativo el libro The Language Police: How Pressure Groups Restrict What Students Learn de Diane Ravitch. En él se relatan casos reales que no rozan, sino que sobrepasan y superan ampliamente lo ridículo. Un ejemplo de estos insultos al sentido común es el de llegar a prohibirse en EEUU el usar con fines docentes el relato de un ciego que escaló el monte McKinley porque implicaba que un ciego estaba de alguna manera en desventaja frente a una persona sin esa tara. Me pregunto que opinión le merecerá a ese ciego con más cojones que el caballo de Espartero que ninguneen su proeza para que, paradójicamente, no se sienta discriminado. Por otro lado tenemos ese doble rasero de medir. Mientras que si A hace X, y B se siente ofendido, A deja de hacer X. Pero si B hace X+Y+Z, y ofende a A, A se calla para evitar ofender con sus protestas a B. Pista: B lleva una toalla en la cabeza.
Como parece que ZP se pasa la crisis por el arco de su ceja, ni corto ni perezoso ha decidido marcarse una campaña propagandística de apoyo a una sociedad privada a costa de nuestros impuestos y por todo lo alto: tv, internet y toda la virgen. Lo más gordo es que además de robarnos nuestro dinero para pagar los servicios prestados en la campaña electoral a las mafias del bodevil, lo hacen valiéndose de mentiras que ya han sido rebatidas contundentemente, exponiendo los sucios embustes en los que despilfarran nuestro dinero para beneficiar a antisociales cuyo negocio se basa en atacar el bien común y sangrar las ya misérrimas economías de los ciudadanos para que sus difuntos padres -léase el de Alejandro Sanz-, aumenten su patrimonio en opacas cuentas de Liechtenstein. [Continúa]