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Por hipocresía llaman al negro, moreno; trato a la usura; a la putería, casa; al barbero, sastre de barbas y al mozo de mulas, gentilhombre del camino.
Francisco de Quevedo
Recomiendo a todos la lectura del texto que enlazo, Género y arrobas, una explicación sobre la marca de género, el genero neutro inclusivo y, en definitiva, porque es completamente incorrecta la gilipollez del "todos y todas" o el aún peor "tod@s", más allá de que su uso en el politiqués y en el buenrrollista es generalizado, lo que ya debería disparar todas las alarmas del hispanohablante avezado. También quiero recomendar la lectura de 1984, de G. Orwell, más de actualidad que nunca. Un libro que hace ya unos años abandonó el género de la ciencia-ficción para encuadrarse dentro del de la novela realista. Incluso aquí en España contamos con el "Ministerio de la Igualdad" de las "miembras", cuyo mismo nombre destila ya un tufillo indudable a Neolengua. Por supuesto que aún no hemos llegado a los atropellos que se cometen en EEUU donde se ha llegado a cambiar el nombre a Diez negritos, de Agatha Christie o mutilar (o incluso proscribir) Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain (no estoy de coña). El que los hechos ya hayan sucedido y que los libros ya estén escritos y sus autores muertos y bien enterrados no parece arredrarlos a la hora de reescribirlos a su gusto, de reescribir la historia para que se adapte a sus dogmas. 1984 de nuevo.
Abundando en las tropelías que se cometen en los EEUU, considero muy ilustrativo el libro The Language Police: How Pressure Groups Restrict What Students Learn de Diane Ravitch. En él se relatan casos reales que no rozan, sino que sobrepasan y superan ampliamente lo ridículo. Un ejemplo de estos insultos al sentido común es el de llegar a prohibirse en EEUU el usar con fines docentes el relato de un ciego que escaló el monte McKinley porque implicaba que un ciego estaba de alguna manera en desventaja frente a una persona sin esa tara. Me pregunto que opinión le merecerá a ese ciego con más cojones que el caballo de Espartero que ninguneen su proeza para que, paradójicamente, no se sienta discriminado. Por otro lado tenemos ese doble rasero de medir. Mientras que si A hace X, y B se siente ofendido, A deja de hacer X. Pero si B hace X+Y+Z, y ofende a A, A se calla para evitar ofender con sus protestas a B. Pista: B lleva una toalla en la cabeza.
Como parece que ZP se pasa la crisis por el arco de su ceja, ni corto ni perezoso ha decidido marcarse una campaña propagandística de apoyo a una sociedad privada a costa de nuestros impuestos y por todo lo alto: tv, internet y toda la virgen. Lo más gordo es que además de robarnos nuestro dinero para pagar los servicios prestados en la campaña electoral a las mafias del bodevil, lo hacen valiéndose de mentiras que ya han sido rebatidas contundentemente, exponiendo los sucios embustes en los que despilfarran nuestro dinero para beneficiar a antisociales cuyo negocio se basa en atacar el bien común y sangrar las ya misérrimas economías de los ciudadanos para que sus difuntos padres -léase el de Alejandro Sanz-, aumenten su patrimonio en opacas cuentas de Liechtenstein. [Continúa]
Hace dos días que se celebró el octogésimo aniversario del natalicio del roedor de la foto que acompaña estas líneas. Debería llevar ya 32 años y dos días en el dominio público pero, como por desgracia todos sabemos, las leyes afectan de distinta manera a los ciudadanos según sus posibles y, en casos extremos como el que nos ocupa, incluso pueden modificarse ad hoc para que satisfagan los intereses de algún grupo empresarial -siempre y cuando su economía sea lo suficientemente boyante para comprar voluntades en los círculos de poder-, sin tener en cuenta que la enmienda sea flagrantemente lesiva para el interés general. Los políticos acatan la voz de su amo y los pecheros solo importamos en la medida en que puedan servirse de nosotros. Sólo tenemos derecho a pagar y callar y cualquier cosa que no sea eso es extemporánea. Y para mantener esto no dudan en hacer y deshacer leyes a su antojo, ya que están supeditadas todas ellas a otra ley inmutable y de rango superior: la Ley del embudo.
Buena parte de los tesoros artísticos que encierra esta iglesia se lo debemos a Anton Pilgram, que aparece autorretratado en un púlpito en la foto de abajo:

El ayuntamiento "nuevo". Por aquí me debería pasarme a ver si me dan una comisión por la publicidad que les estoy haciendo. La foto está hecha desde detrás de la Wien Universität, que también es digna de ver.




¡Cuán errado estaba! ¡El texto de la foto prueba que se reproducen!
Antiguamente cada cual se llevaba su propia comida de casa, y se limitaba a beber el vino que allí se servía, pero ahora se puede adquirir en el local a precios muy económicos. Esto produce la particularidad de que la bebida se sirve en la mesa y una camarera en traje regional te trae la cuenta al final, mientras que, para adquirir comida, hay que ir dentro, donde hay una especie de bufé, y pagarla allí en el momento, para sacártela tú mismo a tu mesa. Pedir vino con Almdudler, y entrar a por Schnitzel, Schweinsbraten y ensalada de patatas, no es, en ningún caso, una mala idea. Por el contrario, pedir una cerveza o un cubata, sí lo es: no tienen.
En los alrededores de los bosques de Viena, junto al Danubio -que más que azul, como en el waltz, es tirando a verdoso-, aparte de unos parajes naturales envidiables, hay infinidad de Heurigen donde reposar tras una caminata. En Nußdorf, por ejemplo, puedes tomarte unos vinillos enfrente de algunas de las casas de Beethoven, (entonces lo del alquiler sí que debía ser precario de cojones). Tal vez, hace dos siglos, el bueno del viejo Ludwig Van, en una de estas mesas concibió alguna de sus sinfonías, inspirado por los caldos de los viñedos vieneses, ¡quién sabe! Lo que es seguro es que que si no fue la inspiración para una de sus grandes obras, lo que sin duda pudo encontrar aquí es lo que los de la tierra llaman Gemütlichkeit.
Eso sí, los señores Pete Townshend y Roger Daltrey, genio y figura. El que hizo las veces del difunto Keith Moon fue Zak Starkey, hijo del beatle Ringo Starr y Pino Palladino al también muerto John Entwistle. Además, Simon Townshend, hermano de Pete y el teclista John Bundrick.
Ante el cambio climático que se avecina, nada mejor que unos buenos pelotazos de refrescos veraniegos. Ya se que el tinto de verano y la cerveza clara no están nada mal para echar la tarde en una terraza, pero de vez en cuando no cae mal algo de más empaque.* 4 partes de vodkaSe pican 3 partes de hielo junto a todos los ingredientes excepto el curaçao. Se echa en un vaso grande con pajita en el que se servirá y se añade el blue curaçao sobre la mezcla. Se decora al gusto.
* 2 partes de Blue Curaçao
* 10 partes de zumo de piña
* 2 partes de nata
* 2 partes de crema de coco
* 4 partes de vodkaSe mezcla todo junto en una jarra grande y se le echa hielo, bien directamente de la hielera, bien machacado a martillazos dentro de una bolsa. Se remueve bien con una cuchara sopera y se sirve en jarras o vasos cerveceros de pinta con un par de pajitas. El color tira más a verdoso, porque el zumo de pitufo no colorea mucho. Planeo sustituirlo con Rives azul, que sospecho que dará mejor color, aunque también creo que espesará (aún) más.
* 3 Partes de zumo de pitufo sin alcohol, ese que sabe a Flash
* 10 partes de zumo de piña
* 2 parte de nata
* 2 partes de Malibú
